El objetivo de un almacén no es almacenar

Almacén Lean: un almacén no sirve para almacenar

Última sesión del módulo de gestión de almacenes en el Máster de Cadena de Suministro en PUCMMEOI en Santo Domingo. Cada grupo, en formato taller y durante seis horas, tenía que analizar la cadena de suministro de toda o parte de su empresa y proponer mejoras reales en lo referente al almacén. Mejoras que pueden ser en reducción de leadtime, reducción de costes, aumento de flexibilidad, mejor alineamiento con la estrategia de la empresa…

Todos los participantes son licenciados y profesionales, por lo que aceptan perfectamente las cinco variables que consideramos en la evaluación de cada trabajo y su exposición: Aplicación Técnica, Comunicación, Realismo económico, Trabajo en Equipo y Valoración por los compañeros. El resultado, excelente, igual que el año pasado. Unos trabajos magníficos y muy buen ambiente.

Al enfrentarme a una realidad empresarial distinta a la que estoy más habituado, he profundizado en el sentido y gestión de los almacenes. Me he dado cuenta de que el principal error del concepto de almacén es su propio nombre. El objetivo de un almacén no es almacenar. El nombre de “almacén” debería sustituirse por “gestor de la interrupción de flujo entre procesos”, aunque es demasiado largo para que nadie me lo compre.

Un almacén nace por la diferencia espacio temporal entre la producción de un proceso y la demanda del proceso siguiente. Si no existiese esa diferencia, no existiría un almacén entre ellos. Así que la misión del almacén es la misma razón de su existencia: gestionar la diferencia.

¡No es almacenar, no es quietud! Un almacén nos trae a la mente la idea de algo estático, un guardacosas, cuando en realidad su misión es unir, es mover, es algo dinámico. Cuando un almacén está saturado, tenso, ”optimizado”, deja de ser elástico, y no podrá servir de colchón, de junta de dilatacion entre procesos.

A veces se dice que “Lean busca eliminar los almacenes”. No es cierto. Buscamos la creación de flujo. Un almacén nace ante una interrupción de flujo. Así que si eliminas la interrupción, el almacén desaparece. No lo buscas, lo encuentras.

La reducción de los almacenes ocurre de modo natural. ¿Hasta dónde lo reducimos? ¿Cuál es el stock mínimo? El stock mínimo será el mínimo necesario para tener una demanda pull, que es el siguiente nivel en la generación de flujo. Una demanda pull en la cadena de suministro reducirá todos los almacenes desperdigados en la cadena.

Para ello disponemos de los principios Lean aplicados a la gestión integral de la cadena de suministro, Lean Supply Chain, de sus múltiples herramientas (empezad por 5S, por supuesto). Y, cómo no, contaremos con la experiencia y compromiso de los responsables de almacén que, ¡por fin!, van a poder alinearse con la estrategia de la empresa y dejar de ser el guardacosas de la empresa.

Todos conocemos la cantidad de problemas y costes asociados a la actividad de almacenamiento. Conseguiremos reducirlos reduciendo los almacenes hasta el mínimo. Un buen comienzo puede sustituir el concepto de “almacén guardacosas” por “almacén para gestionar la interrupción de flujo”.