Pacto por la Educación

El pacto por la educación en España debería regirse por el principio de que el niño es el protagonista de su propio aprendizaje

En la comida con hijos y sobrinos surgió el tema de educación recurrente de qué quieres ser de mayor. El planteamiento de los chicos es elegir una profesión con muchas vacaciones. Lo justifica mi hija de quince años con sencillez y claridad: “es lógico que pensemos así: desde el primer día de instituto estamos deseando que lleguen las vacaciones”.


Imaginemos una organización (empresa, hospital, escuela, ONG) en la que los trabajadores nada más entrar tengan la vista puesta en cuando van a salir. ¿Demasiado frecuente, verdad?

Quizá el origen esté en la escuela, donde recibimos una primera programación de hábitos y deseos:

  • La escuela no transmite pasión. Todos recordamos a aquel profesor apasionado de su materia, que fuese la que fuese, a todos nos gustaba. No necesitaba hablar más alto ni castigar. Los niños son muy listos: quieren utilidad y entretenimiento a la vez.

Quieren aprender jugando. Y como no es así, evitan el sistema educativo. Unas veces en modo quietud “asintiendo sin prestar atención” o hiperactividad “chinchando al compañero”. Así, las vacaciones se convierten en la mejor actividad escolar.

  • Los profesores, que en muchos casos son su referencia vital, disponen de muchas más vacaciones y tiempo libre que el resto de profesionales. ¿Por qué querer trabajar en lo mismo que mi madre, si vive peor? El tiempo permitido de vacaciones se convierte en una medida demasiado importante de la calidad de vida.
  • Los niños, protagonistas del aprendizaje, son considerados “clientes” pasivos:  toman apuntes; se sientan en un pupitre, mirando desde abajo, sin control; el adulto de pie, desde arriba, controlando la pizarra. Es una imagen de autoridad en la que estar quieto y obediente es la mejor estrategia esfuerzo/beneficio. Con este enfoque, ¿qué mejor actividad es más rentable que las vacaciones pagadas?

Principios de la educación

¿Es necesario un gran pacto sobre la Educación? Sí, y estos son mis principios:

  1. El niño es el protagonista.
  2. El protagonista debe recibir pasión, conocimiento, hábitos y diversión.
  3. En cualquier situación deberá aplicarse el principio 1.
  4. El que no quiera seguir estos principios, que deje espacio a los que sí quieren hacerlo.

En Lean lo tenemos muy claro a la hora de capacitar a las personas.