La suciedad es una bendición en Lean

En Lean, la suciedad es una bendición porque, entre otras razones, evidencia un problema que de otro modo no veríamos. Además, apunta a la raíz del problema.

En Lean, la suciedad es una bendición: En primer lugar, porque evidencia un problema que de otro modo no veríamos. En segundo lugar, porque suele apuntar hacia la causa raíz del problema, lo que te ahorra mucho trabajo de problem solving. En tercer lugar, porque limpiar la suciedad trae muchos beneficios. Eliminar su causa raíz trae muchísimos más.

En la foto, unos pequeños restos de viruta nos evidencian una falta de lubricación. Este descubrimiento nos empuja a implantar un proyecto sencillo de TPM con enfoque Lean en toda la plana. Esperamos recoger muchos frutos.