Llamada interruptus

Llamada interruptus

¿Os ha ocurrido que se ha cortado una conversación telefónica y la habéis tratado de restaurar simultáneamente? Esta mañana me ha pasado. He iniciado una llamada telefónica. Se ha cortado. He llamado de nuevo. Mi interlocutor ha hecho lo mismo: línea ocupada, comunica. Espero unos segundos. Mi interlocutor también. Línea ocupada. Espero un par de minutos. Mi interlocutor también. Línea ocupada. Así hasta cuatro veces.

Esta ridícula situación muestra un par de cosas, además de la necesidad de inmediatez en la que vivimos. La primera es que mi interlocutor y yo estamos en sintonía, pero no coordinados. Y la segunda, que esta descoordinación surge de no tener un estándar de quién debe restaurar la llamada. Sin un estándar, ¿quién puede esperar que el proceso resulte correcto? En Lean tenemos muy claro que lo primero es un estándar. Una mala norma es mejor que la ausencia de norma. Una mala norma es un comienzo para una norma mejor. Siempre estaremos ante una mala norma, un mal estándar, porque siempre es mejorable. Así que en este proceso, como en todos, necesitamos una norma, un estándar, un código compartido.

Propongo el siguiente estándar: “el que inicia una conversación es el encargado de restaurarla”. Afortunadamente, sólo se convertirá en estándar si a un número suficiente de personas le parece correcto y creamos una suerte de consenso y compromiso. De nosotros depende.